viernes, 6 de marzo de 2026

La devoción a la Virgen de la Paz en las tierras cercanas a Huete

La tradición recuerda que el origen de esta devoción mariana se remonta al medievo, más concretamente al siglo VII, cuando se cuenta que tras finalizarse el IX Concilio de Toledo, el arzobispo Ildefonso, alrededor de las tres de la noche, al entrar en la Catedral fue sorprendido por un fuerte resplandor, justo cuando vio a la Santísima Virgen descendiendo desde el cielo, hasta que ésta se sentó en la silla episcopal, entregándole una casulla. A raíz de este milagro, la Iglesia toledana decretó que cada 24 de enero (ya que el arzobispo Ildefonso falleció el 23 de enero de 667) se celebrase el descenso de la Virgen María en dicho templo.

El nombre de Nuestra Señora de la Paz se le concede a finales del siglo XI, aunque su veneración comenzó a extenderse centurias más tarde por el territorio conquense, así como en otros muchos puntos de la Península.

Al respecto conocidos son los milagros en los que se asocia su intervención, como ocurrió en el caso de la ciudad de Ronda, en la que protegió a la localidad. En otros municipios también emergerá esa devoción, asociándose con la solución de disputas y desaparición de tensiones como conflictos, en los que se consideró que la Virgen había obrado.

En el caso conquense, desconocemos cuándo comenzará a extenderse su veneración en algunas de las localidades del territorio cercano a Huete, donde desde hace varias centurias se tiene constancia de su arraigo en el devocionario local. No obstante, creemos que es entre los siglos XVI-XVII, cuando esta comenzará a cobrar fuerza en algunas localidades.

Veremos que a día de hoy siguen existiendo templos dedicados a la misma, siendo por ejemplo el caso de Cañaveruelas y Tinajas. En Cañaveruelas, su templo parroquial está dedicado a la Virgen de la Paz, ocupando por ello su imagen el centro del altar mayor, y siendo su festividad antaño uno de los momentos más importantes para los habitantes de dicho lugar.


Altar mayor de Nuestra Señora de la Paz de Cañaveruelas (imagen del autor)

Nuestra Señora de la Paz de Cañaveruelas (imagen del autor)


Altar mayor de Saceda del Río (imagen del autor)

Nuestra Señora de la Paz de Saceda del Río (imagen del autor)

Respecto a Saceda del Río, veremos también la importancia que adquirió a lo largo del tiempo la Virgen de la Paz, cuya devoción tenemos documentada durante varios siglos de historia, existiendo tiempo atrás una antigua capilla en el barrio de La Solana.


David Gómez de Mora

Cronista Oficial de Saceda del Río