sábado, 23 de mayo de 2020

El linaje del Olmo en el municipio de La Peraleja

Han sido muchos los apellidos con historia que ha dado esta tierra a lo largo de los siglos, y cuyas semillas han ido expandiéndose por diferentes puntos de nuestra geografía peninsular. Al respecto, nos parece imposible obviar el caso de los Olmo, un linaje que a muchos nos resulta familiar, por la profusión que ha ido adquiriendo en variados de los enclaves del territorio conquense.

Queda claro que dependiendo de la zona a la que nos dirijamos, serán distintos los orígenes de muchas de las ramas genealógicas que irán surgiendo, lo que por tanto no deja de ser mera casualidad su coincidencia semántica. Conocemos muy de cerca el caso de La Peraleja, donde apreciamos diferentes líneas con idéntico apellido, a través de representantes que se irán acomodando socialmente.

En el Archivo Municipal de Huete podemos leer desde los inicios de los protocolos notariales reseñas que nos hablan de algunas personalidades de este linaje. Así ocurrirá en el año 1591, momento en el que redactará su testamento Juan del Olmo. Éste era hijo de Miguel del Olmo y Quiteria de la Fuente, llevándonos su línea a la vecina Saceda del Río. Su mujer era María Domínguez, quien se quedará con las joyas que éste le había entregado tras su compromiso nupcial.

Otra de las líneas de esta familia nos conduce a la figura de Julián del Olmo, peralejero que casará con la bien posicionada Isabel Martínez, quien descendía de una casa de ricos labradores de Saceda, y que un par de siglos después conseguiría obtener un privilegio de nobleza confirmado a través de una ejecutoria de hidalguía. Isabel realizaría su testamento en 1591, con pago de 100 misas, además de mandar enterrarse en la Iglesia del Arcángel San Miguel. Julián fallecería en 1607, fundando un mayorazgo que recaería en su nieto Mingo del Olmo. Recordemos que esta figura en la que se aglutinaba el patrimonio familiar estaba muy extendida entre los miembros del estado noble. Al respecto, diez años antes, su hija Brígida del Olmo ya se encargaría de crear otro, quedando en el aire la duda de si el de su padre era una ampliación del mismo.

Imagen de agroinformacion.com

En 1592 (AMH) efectuaba sus últimas voluntades Alonso del Olmo, mandando enterrarse en la sepultura de su madre, 170 misas y la creación de una fiesta. Sus herederos universales serán sus hijos Isabel del Olmo y Juan del Olmo.

Los Olmo fueron una casa muy vinculada con el clero, pues este sería uno de sus principales puntos de apoyo en los que se proyectaría la familia. Veremos por tanto diferentes curas, además de descendientes que se dedicaron a la creación de vínculos, es el caso de Manuel del Olmo, quien aglutinaba las fundaciones de Francisco Vicente, Brígida del Olmo y Pedro Saiz.

Si analizamos sus políticas matrimoniales, observaremos como éstos estrecharán lazos con otras casas de labradores con disponibilidad de bienes, así sucederá en el caso de los Vicente, de la Fuente y Jarabo, entre otros muchos.


David Gómez de Mora
Bibliografía:

* Archivo Gómez de Mora. Apuntes genealógicos. Inédito

* Archivo Municipal de Huete. Protocolos Notariales, tomo I (Referencias de 1591-1592)