miércoles, 27 de mayo de 2020

Los Pintado de La Peraleja

Uno de los muchos apellidos dispersos que veremos por la tierra de Huete y sus alrededores es el de los Pintado. Una familia sobre la que por ahora no hemos conseguido establecer un nexo entre sus diferentes líneas, pero de la que pensamos es muy probable que existan lazos parentales, que puedan unir mayoritariamente bastantes de esas ramificaciones genealógicas.

En el caso que nos atañe, veremos como en La Peraleja su descendencia sería notable, lo que propició que algunos de sus integrantes corrieran diferente suerte. Algunos de los más afortunadas, establecieron una política matrimonial cerrada y localista con casas de labradores peralejeros, reteniendo diversos bienes que luego se manifestarán en la creación de vínculos, como sucederá en el caso del Licenciado Juan Pintado, quien llegó a dividir en ocho lotes su patrimonio tras fallecer.

Sabemos que La Peraleja no sería el único lugar en el que el linaje se fue moviendo, conociendo el caso de otras tantas localidades de la zona, y entre las que destacaría una línea oriunda de Verdelpino, y que en la ciudad de Huete conseguiría sellar alianzas conyugales con familias importantes, además de incorporar a algunos de sus hijos dentro del brazo eclesiástico. Una estrategia que como veremos se adaptará a la idea clásica de ascenso social que tanto caló en estas tierras, donde mientras unos hermanos heredaban el patrimonio agrícola con el que subsistir, otros ingresaban en órdenes religiosas o se formaban como párrocos, dando al mismo tiempo mayor renombre y estatus al linaje.

Los Pintado, como buena parte de las familias que se movían en su círculo social, se dedicaron a trabajar los campos, invirtiendo su producción en el cultivo de gramíneas, y que fueron traspasando con el trascurso de las generaciones. Gracias a los testamentos del Archivo Municipal de Huete, podemos hacernos una idea de lo que aquí estamos comentando.

amigosdelaperaleja.org

Algunos de sus integrantes consiguieron matrimonios provechosos, como le sucederá a Julián Pintado, hijo de Asensio Pintado y Juana de Porras, quien en 1628 casaba con Juana Vicente, hija de Francisco Vicente de la Oliva y doña Isabel Suárez de Salinas. Cuatro años antes Ana, hija de Miguel Pintado y María Palenciano, lo hará con José de Peñalver (éste era vástago de Martín de Peñalver y Ana de Oliva). Recordemos que la familia de los Peñalver se encontraba estrechamente asociada con los Palenciano, pues décadas atrás habían contraído matrimonio Juan de Peñalver e Isabel Palenciano, hecho que demuestra de nuevo los lazos parentales entre determinadas casas del municipio. En el año 1603 volveremos a presenciar esa conexión, cuando Quiteria de Peñalver (hija de Pedro de Peñalver), casaba con Pedro Parrilla Pintado.

Otras líneas se agrupaban con familias que comenzaban a cobrar cierto protagonismo, así Miguel Pintado, hijo del anteriormente citado Asensio y Juana, casaría en 1616 con María Jarabo, hija de Asensio Jarabo y Magdalena González. Más tarde, en 1688, Juan Jarabo Vicente sellará alianzas matrimoniales con Ana Pintado, hija de Miguel Pintado e Isabel Herráiz.

David Gómez de Mora

Referencias:

* Archivo Diocesano de Cuenca. Libro I de matrimonios (1564-1690), Sig. 30/10, P. 811

* Archivo Gómez de Mora. Apuntes genealógicos. Inédito.