viernes, 6 de marzo de 2026

El monumento al Sagrado Corazón de Jesús en Huete

Uno de los elementos arquitectónicos más destacados de la histórica localidad de Huete es el monumento dedicado al Sagrado Corazón de Jesús y que, a varios kilómetros de distancia, puede contemplarse por posicionarse en la parte superior de la conocida como Loma del Castillo.

Este hito del patrimonio optense se encuentra situado en un enclave muy especial, ya que por un lado alberga los restos de los orígenes de este municipio (pues a su alrededor se hallan vestigios de la antigua fortaleza que en tiempos pasados defendía la localidad), además de ofrecer una bonita panorámica que permite al visitante contemplar unas vistas espectaculares.

 

Esta escultura sigue guardando para muchos vecinos un enorme significado. Tiene su emplazamiento por encima de todas las casas de los habitantes de Huete, además de constituir una clara muestra de la devoción y la religiosidad de la población local, manifestando la acción protectora de Dios sobre sus hijos.

 


Sagrado Corazón de Jesús en Huete (imagen del autor)


Siguiendo la obra Apuntes para una bibliografía sobre la noble y leal ciudad de Huete de Parada y Luca de Tena (2019, p. 199), podemos leer que la inauguración del monumento dedicado al Sagrado Corazón de Jesús se produjo en octubre de 1926, asistiendo el obispo de la Diócesis, el Gobernador Civil y las autoridades locales.


Como sabemos la devoción al Sagrado Corazón de Jesús comenzó a alcanzar popularidad a partir del siglo XVIII, aunque su fundamento teológico se halla en el Evangelio, más concretamente en el pasaje de la crucifixión (Juan 19,34). Este episodio fue posteriormente objeto de diferentes interpretaciones por parte de los Padres de la Iglesia, quienes reflexionaron sobre la importancia del sacrificio y el significado del amor de Dios. Más tarde, durante la Edad Media, autores como San Bernardo de Claraval en el siglo XII y Santa Gertrudis de Helfta en el siglo XIII profundizaron en la dimensión espiritual vinculada con el amor y el corazón de Cristo.

 

No obstante, el arranque de la historia de la veneración al Sagrado Corazón se produjo en el siglo XVII, a través de las revelaciones que tuvo una religiosa francesa llamada Margarita-María de Alacoque. Así pues, esta religiosa afirmó que entre 1673 y 1675, recibió diferentes revelaciones de Jesús, en las que Él le mostró un corazón rodeado de espinas, coronado con una cruz ardiendo en llamas.


Sagrado Corazón de Jesús en Huete (imagen del autor)


La primera revelación se produjo el 27 de diciembre de 1673, estando la religiosa en adoración ante el Santísimo Sacramento. Unos meses más tarde, se produjo la segunda manifestación, cuando la religiosa comentó que el Divino Corazón se le presentó entre llamas. Su aspecto era transparente como el cristal, ofreciendo una llaga y estando rodeado por una corona de espinas, así como con una cruz en la parte superior.


Una tercera revelación se produjo el primer viernes de junio de 1674, cuando el Señor indicó a Margarita-María de qué forma debía practicar su devoción al Sagrado Corazón. Sin lugar a dudas una de las figuras clave en la difusión de esta devoción fue el padre jesuita San Claudio de La Colombière, quien creyó en las revelaciones de la religiosa, a pesar de las reticencias que en un primer momento se produjeron cuando esta relató su primera aparición. La cuarta y última revelación ocurrió en junio de 1675.


No obstante, fue en el año 1765 cuando el Papa Clemente XIII acabaría introduciendo la festividad del Sagrado Corazón de Jesús en Roma. A partir de este momento, comenzó a cobrar más importancia, aunque no será hasta el siglo XIX, cuando la devoción se extendió por muchos lugares dominados por la fe cristiana. En este sentido, fue el Papa Pío IX, quien beatificó en 1864 a Margarita-María de Alacoque, extendiendo la fiesta al año siguiente. Medio siglo más tarde, más concretamente en 1920, el papa Benedicto XV canonizó a Santa Margarita-María de Alacoque.


Sagrado Corazón de Jesús del altar mayor de la Iglesia de San Nicolás de Medina de Huete (imagen del autor)

 

 


Inmaculado Corazón de María del altar mayor de la Iglesia de San Nicolás de Medina de Huete (imagen del autor)


Además del Sagrado Corazón de Jesús, conocemos el Inmaculado Corazón de María, el cual está muy relacionado con el Corazón de Jesús, ya que representa el amor maternal y la unión que guarda con su hijo. Otra imagen muy relacionada en este contexto es la Virgen del Sagrado Corazón, en la que María es la mediadora hacia el corazón de Jesús, y cuya devoción fue promovida especialmente a partir del siglo XIX por el sacerdote francés Julio Chevalier, quien fue fundador de los Misioneros del Sagrado Corazón de Issoudun, así como años más tarde de las Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón.


 

David Gómez de Mora


Cronista Oficial de Caracenilla, Saceda del Río y Verdelpino de Huete

 


Referencia:


* Parada y Luca de Tena, M. (2019). Apuntes para una bibliografía sobre la noble y leal ciudad de Huete. Ayuntamiento de Huete.