Las raíces del linaje Valero por esta área del territorio turolense, ya ahonda sus raíces en el medievo, tal y como se puede comprobar a través de las referencias escritas que apreciamos de este apellido en algunos enclaves de la zona. Los libros parroquiales de diferentes localidades, nos indican su expansión por variados puntos, entre los que en nuestro caso guardan especial interés los municipios de Ródenas y Pozondón.
Así pues, los libros parroquiales del siglo XVI nos recuerdan como entre la primera mitad y mediados de dicha centuria, existen algunas líneas del apellido que evidencian su asentamiento con anterioridad.
Si leemos la crónica sobre las raíces de este linaje de la nobleza aragonesa, apreciamos tal y como nos indica Luis Valero de Bernabé (2023, p. 20), que Nicolás Valero (fallecido en el año 1213), y que fue esposo de Juana Martínez Eslava, tuvo algunos hijos que afianzarán el apellido en Pozondón. Es el caso de Antón Valero, marido de María Díaz, así como García Valero, quien dejará descendencia a través del matrimonio con la noble Ana Garcés de Marcilla.
Precisamente de una de las líneas descendientes de Antón Valero y María Díaz, nacerá Antonia Valero, quien casará con Francisco Valero (situándonos dichas personas en el siglo XV). Este Francisco Valero descendía del mismo tronco que su esposa Antonia.
La línea de Antonia era oriunda de Pozondón, mientras que Francisco Valero procedía de la rama de los Señores de Hostalejo, y cuyo origen radica en los antes mencionados Nicolás Valero y Juana Martínez Eslava. Con este enlace, la casa de los Valero de Pozondón, pasaba a entroncar con la de sus antiguos parientes.
Del matrimonio entre Francisco Valero y Antonia Valero, surgirá la línea descendiente de Francisco Valero Valero, este esposo de Catalina Pérez de Santacruz (Valero de Bernabé, 2023, p. 60), entre cuyos hijos veremos la rama de Juan Valero (vecino de Ródenas), y María López. Estos serán los padres de Miguel Valero, esposo de Ana Muñoz (ella de la localidad conquense de Osa de la Vega), y donde el apellido se expandirá durante el siglo XVI a través de sus descendientes; así como también para nuestro interés de Juana Valero, esta mujer del también hidalgo Pedro Martínez-Rubio (quienes durante la década de los años treinta y cuarenta del siglo XVI extenderán su descendencia en Ródenas).
Los Valero de Ródenas
Entre las referencias que hemos considerado interesante recopilar sobre este apellido respecto los vecinos bautizados de ese primer libro sacramental de Ródenas, podemos leer los de varios hijos de Pedro Martínez y Juana Valero, siendo el caso de:
Juan (año 1534, AHDT, l. I, fol. 3v.)
Catalina (año 1535, AHDT, l. I, fol. 4)
Juana (año 1541, AHDT, l. I, fol. 7)
Pedro (año 1543, AHDT, l. I, fol. 7v.)
Ana (año 1546, AHDT, l. I, fol. 9)
Juana Valero, y madre de los antes referidos hijos, se indica en el fol. 88 (AHDT, l. I), que dejó dos aniversarios que paga su hijo Pedro Martínez-Rubio Valero, habiendo testado el 18 de agosto de 1572 ante el notario Diego Sánchez, vecino de Orihuela del Tremedal, y realizando un segundo testamento ante el mismo notario en el año 1588.
Además de la línea de Juana Valero, hemos observado que durante la primera mitad del siglo XVI, existe una Gracia Valero, mujer de Pedro Sánchez, y cuyos hijos reciben el sacramento del bautismo en los años cuarenta de dicha centuria.
Apreciamos también incluso una línea de Valero que procede de Domingo Valero (vecino de Villafranca) y que desposó en 1564 con Sebastiana Sánchez, esta vecina de Ródenas (AHDT, l. I, fol. 67v.).
Otras referencias de Valeros que pueden conectarse con Ródenas, vienen a través de las diferentes menciones que leemos en este libro sobre Jerónimo Valero y su esposa María Sánchez (estos vecinos de Pozondón). Con todo ello queda claro que había varias ramas del apellido Valero ya durante la primera mitad del siglo XVI en Ródenas, además de vínculos estrechos entre Pozondón y Ródenas de dicho linaje.
Sólo como ejemplo, veremos que Francisco Valero, y que ya aparece como notario de Pozondón en 1559 (AHDT, l. I, fols 57v.), realizará algunos testamentos a vecinos de Ródenas.
Los Valero de Pozondón
Ya hemos comentado que la familia Valero está asentada desde el medievo en esta localidad, existiendo en la crónica familiar referencias que nos llevan incluso hasta principios del siglo XIII. Ahora bien, los libros sacramentales, por desgracia no nos permiten precisar más allá de mediados del siglo XVI, habiendo por ello un vacio documental de trescientos años, que impide enlazar unas líneas con otras, pero que al menos pueden plantear esa posible continuidad del apellido en el lugar durante varios siglos.
De entre los Valero que veremos documentados en Pozondón durante la segunda mitad del siglo XVI, a través del primer libro sacramental, tenemos referenciadas diferentes familias en las que aparece este apellido, ello sucederá en los casos de Francisco Valero y Quiteria Murciana; Miguel Valero y Catalina Catalán; Juan Valero y Catalina Catalán; Sebastián Teresa y María Valero o Francisco Valero e Isabel de Torres (por citar algunos ejemplos).
Esto obviamente nos servirá para entender como se expande este apellido en un momento en el que no podemos enlazar estos vecinos con un mismo tronco, pero que al menos da sentido y refleja su establecimiento en la localidad como los alrededores desde hace siglos.
David Gómez de Mora
Referencias:
*Archivo Histórico Diocesano de Teruel. Libro I de bautismos de Pozondón
*Archivo Histórico Diocesano de Teruel. Libro I de bautismos, matrimonios y defunciones de Ródenas
*Valero de Bernabé y Martín de Eugenio, L. (2023). Infanzones Hermúneos de Aragón: El linaje de los Valero de Bernabé. Marqués de Casa Real, 499 pp.
