Una de las advocaciones cristianas veneradas desde siglos atrás en Villarejo de la Peñuela ha sido el Arcángel San Miguel. Jefe de los ejércitos de Dios según la tradición judía como cristiana, y que ha despertado mucha devoción en diferentes localidades del territorio conquense.
San Miguel representará a ese líder de los ejércitos celestiales en su lucha contra Satanás y aquellos ángeles caídos que conformaban las fuerzas del mal. Su papel como soldado de Dios, junto con su labor en el pesaje de las almas en el momento del juicio final, así como el acompañamiento hacia la salvación, hizo que su figura alcanzara mucha fuerza, especialmente a partir del siglo XVI.
Iconográficamente, San Miguel puede aparecer como un guerrero armado derrotando al demonio a sus pies, así como en otras ocasiones sosteniendo una balanza con la que se encarga del pesaje de las almas en el momento de la psicostasis.
Esto hará que los principales atributos que se pueden ver en su imagen sean la balanza, el escudo, la espada o la lanza. Su festividad, a falta de un mes de la llegada de la jornada de Todos los Santos, como seguidamente de los Fieles Difuntos, hará que la asociación entre San Miguel con las almas fuese más estrecha de lo que podía parecer.
Imagen de San Miguel realizada por IA
En el caso de Villarejo de la Peñuela, veremos que San Miguel gozaba de reconocimiento, habiendo vecinos que desde siglos atrás estuvieron muy estrechamente relacionados con su culto.
Conocemos el caso de María Saiz, villarejeña fallecida en 1583 y casada con un labrador (ADC, lib. II, fol. 24 y 24-v.). Según su partida, María hizo su testamento ante el escribano de Valdecolmenas de Arriba, Domingo de Palomares. Entre las varias fiestas de aniversario que se encargan, una es para el día de San Miguel.
La veneración seguiría manteniéndose con el transcurso del tiempo, de manera que en Villarejo de la Peñuela veremos que San Miguel continuó siendo un referente. Esto, por ejemplo, se aprecia cuando don Miguel de la Peña, cura de Villarejo de la Peñuela, en su partida de defunción, y que se recoge en el libro III de difuntos de la localidad (ADC, lib. III, fols. 101-101v.), entre sus mandas, indica que la Cofradía del Santísimo Sacramento realizará cada año perpetuamente una fiesta doble el día de San Miguel por su alma, con vísperas y misa cantada en su día.
Más adelante, veremos cómo San Miguel aparece mencionado en una referencia que se efectúa sobre el retablo mayor que había en los años setenta del siglo XVIII. Obviamente, la presencia del Arcángel en el altar principal señalará que esta imagen era una de las principales advocaciones que durante siglos había persistido en el municipio.
En el actual retablo mayor, este sigue ocupando una de las hornacinas laterales, siendo su representación iconográfica la característica de un Arcángel con armadura y casco, que domina con su lanza al demonio que se encuentra bajo sus pies.
David Gómez de Mora
Cronista Oficial de Villarejo de la Peñuela
Referencias:
* Archivo Diocesano de Cuenca. Volumen II de defunciones de Villarejo de la Peñuela (1578-1595). P. 2125. Sig. 113/14.
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro III de defunciones de Villarejo de la Peñuela (1623-1764). P-2126. Sig. 113/15.
