martes, 3 de noviembre de 2026
El linaje Valero de Pozondón. Nuevos apuntes
Apuntes sobre el linaje de la Orden
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro I de bautismos de Barchín del Hoyo (1538–1548). Sig. P-2512.
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro II de bautismos de Barchín del Hoyo (1576–1585). Sig. P-2513.
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro I de matrimonios de Barchín del Hoyo (1598–1624). Sig. P-2524.
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro II de matrimonios de Barchín del Hoyo (1624–1648). Sig. P-2525.
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro III de matrimonios de Barchín del Hoyo (1648–1795). Sig. P-2526.
*Archivo Diocesano de Cuenca. Libro I de bautismos de Piqueras del Castillo (1554–1590). Sig. P-2583.
*Archivo General de Simancas. Catastro de Ensenada. Respuestas Generales de Barchín del Hoyo (Cuenca) [Manuscrito, siglo XVIII]. Dirección General de Rentas, primera remesa. Consulta digital en el Portal de Archivos Españoles (PARES).
*Archivo Histórico Nacional. Expediente genealógico de Juan de la Orden Quijano. Universidades, 531, exp. 13, 1613–1614.
*Archivo Histórico Provincial de Cuenca. Protocolos notariales de Barchín del Hoyo. Sig. P-2103.
San Pelayo (Guadalajara)
Hace unos meses publicábamos un estudio en el que tratábamos algunos aspectos sobre la figura y la devoción de San Pelayo. Concretamente, nuestro interés radicaba en analizar algunas cuestiones que podrían explicar por qué este mártir alcanzó tanta importancia en determinados enclaves de nuestra geografía peninsular.
Por lo que se refiere a la provincia de Guadalajara, su nombre tampoco pasó desapercibido en determinados lugares, pues, por ejemplo, encontramos una referencia toponímica alusiva a este santo en el entorno de Sigüenza, que podría estar relacionada con la presencia de su culto en esa área desde tiempos atrás (Gómez de Mora, 2026, pp. 84 y 93).
En este sentido, consideramos importante contextualizar el pasado de cada lugar y, por lo que respecta al caso que nos ocupa, atender a los orígenes del poblamiento cristiano en esta zona. Esta cuestión aparece recogida en el estudio de Gismera Velasco (2021, p. 34), donde se señala que el núcleo de Pelegrina podría haber existido con anterioridad a la Reconquista.
Creemos, tal y como ya hemos comentado en diferentes ocasiones, que la presencia de asentamientos cristianos o núcleos de comunidades mozárabes en un territorio dominado por los musulmanes fue un fenómeno presente en diferentes puntos del territorio peninsular, a pesar de las limitaciones y dificultades que esta situación podía comportar para unas comunidades que vivían en minoría.
Precisamente, ese espacio designado como San Pelayo también aparece mencionado en un trabajo de Ricardo L. Barbas Nieto (2024, p. 75), al referirse al «despoblado de San Pelayo» que, como señala el autor, se situaba entre Torremocha del Campo, Pelegrina y Algora, próximo al paraje llamado Campillo del Cid.
Recordemos que San Pelayo alcanzó una enorme devoción en el territorio español, especialmente durante el medievo, cuando su culto fue especialmente destacado entre las comunidades cristianas. Otra cuestión que también hemos abordado sobre este santo es la importancia que su culto tuvo entre grupos de población mozárabe, algo que podría percibirse en aquellos enclaves situados más al sur del territorio históricamente controlado por los reinos cristianos.
David Gómez de Mora
Bibliografía
*Barbas Nieto, R. L. (2024). «El asentamiento y atalaya andalusí de Torresaviñán (Torremocha del Campo-Guadalajara) a través de técnicas LIDAR». En XVIII Encuentro de Historiadores del Valle del Henares, pp. 67–82.
*Gismera Velasco, T. (2021). Historia de Pelegrina (Guadalajara): Pelegrina y el castillo de los obispos. Tierra de Atienza.
*Gómez de Mora, D. (2026). Apuntes sobre San Pelayo. Historia e imágenes.
El clero villarejeño en siglos pasados
Villarejo de la Peñuela ha sido a lo largo de su historia, un pequeño enclave conquense forjado en la tradición católica, del que han surgido diferentes religiosos. Algunos de estos, debido a su poder e influencia, consiguieron proyectar su nombre más allá de las tierras conquenses.
Esto mismo se refleja en el texto manuscrito de la Biblioteca Nacional de España, en el que ya se destacan, entre las personalidades de esta localidad, las figuras del doctor Juan Sánchez de Soto, catedrático y canónigo de Baeza, así como la de don Alonso de Rivera Hinestrosa Guzmán, quien renunció al mayorazgo de su casa y tomó el hábito de carmelita descalzo. Este último murió en Alcalá de Henares, a los 63 años, el 8 de diciembre de 1638. Sabemos que era hijo de don Alonso Coello de Rivera y María de Hinestrosa. Estudió artes y teología, llegando a desempeñar algunos cargos en la jerarquía carmelita.
Tampoco podemos pasar por alto al presbítero don Pedro López Sainz, descendiente de una familia con mucha historia en el municipio, y que ejerció y administró como una de las figuras más destacadas del municipio la iglesia de Villarejo durante el siglo XVIII. Este no fue el único, puesto que, como sabemos, su tío también fue un destacado religioso de la localidad.
Otros nombres son los de don Miguel de la Peña, sobre quien en alguna ocasión hemos tratado con detenimiento diferentes cuestiones relacionadas sobre su persona y linaje familiar, así como Miguel Sánchez de Ortega, canónigo de Santa María del Alcázar de Baeza. Sobre este último, veremos que se le identifica como natural de Villarejo de la Peñuela. Dato que recogemos del estudio de Ramis y Ramis (2018, p. 53), citando a Cátedra García (2001, p. 157). A dicho religioso se le atribuye la obra Libro llamado el hombre nuevo, impresa en 1582.
David Gómez de Mora
Cronista Oficial de Villarejo de la Peñuela
Referencias:
*[Descripción y mapa de Villarejo de la Peñuela (Cuenca) y sus alrededores]. ([1766–1802]). [Manuscrito cartográfico]. Biblioteca Nacional de España, signatura MSS/7298 (h. 861).
*Ramis Barceló, R., y Ramis Serra, P. (2018). Los primeros grados de la Universidad de Baeza (1549-1580). Madrid: Dykinson / Universidad Carlos III de Madrid.
La religión antaño en Verdelpino de Huete
Verdelpino de Huete ha sido siempre un municipio arraigado con la tradición y la religiosidad. Y es que, mientras la localidad mantuvo una población mucho más numerosa que la de hoy, la vida religiosa impregnaba una parte considerable del día a día de sus habitantes.
Sabemos que, en la Edad Media, Huete fue el centro neurálgico de un territorio en el que el papel ejercido por el clero se extendía también a otros enclaves de la zona. Precisamente, si por algo se caracterizó este municipio fue por la cantidad de religiosos que había en la localidad.
El papel que ejercían las cofradías, tanto desde el punto de vista religioso como desde el social, nos permite entender la importancia que tuvieron determinadas familias, así como grupos de personas que, vinculados al clero, cobraron un notable protagonismo. Precisamente, durante el siglo XVIII, la familia de los Alcázar-Montoya, así como aquellos linajes que estaban emparentados con estos, consiguieron adquirir una importancia que les permitió formar parte de esta élite local.
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, las nuevas corrientes políticas e intelectuales que comenzaban a extenderse por Europa, empezaron a hacer mella en aquellas poblaciones donde el clero, al igual que el Santo Oficio, había desempeñado un rol importante en tiempos pasados.
Al respecto, si leemos las referencias que se recogen en el texto manuscrito de 1787 sobre la descripción de Verdelpino de Huete y sus alrededores, podemos ver que se señala como en esta localidad estaban: “los hombres más ilustres eclesiásticos doce, los ocho del hábito de Santiago, y los cuatro comisarios del Santo Oficio, y por lo secular tres, y los dos familiares del Santo Oficio”.
Este testimonio nos indica que en esta población, que por aquel entonces contaba con unos 500 habitantes aproximadamente, había un total de 15 personas vinculadas al ámbito eclesiástico, de entre las cuales seis pertenecían al Santo Oficio.
Eso nos lleva a concluir que la presencia del clero era destacada, así como el peso ejercido por la Iglesia en una sociedad en la esta no solo desempeñaba funciones religiosas, sino que también ejercía una notable influencia social sobre sus habitantes.
Tengamos en cuenta que la importancia de las cofradías y el poder de las élites locales, unido al prestigio alcanzado por algunas familias con presencia en lugares destacados como Cuenca, Huete y Uclés, ayudan a explicar este fenómeno.
David Gómez de Mora
Cronista Oficial de Verdelpino de Huete
Referencia:
Cavallero González, V. (1787, 2 de marzo). [Descripción de Verdelpino de Huete (Cuenca) y sus alrededores] [Manuscrito, 2 hojas]. Biblioteca Nacional de España, signatura MSS/7298 (h. 756–757).
La devoción hacia la Virgen del Monte de La Peraleja siglos atrás
En el año 1786, la devoción hacia la Virgen del Monte en La Peraleja era tal que, en un manuscrito de la Biblioteca Nacional de España, se indica que, durante la fiesta de Nuestra Señora del Monte, celebrada el día 8 de septiembre, llegaban a acudir al lugar entre 7.000 y 8.000 personas. Una cifra elevadísima, teniendo en cuenta que por aquel entonces este espacio religioso no era tan grande, y que, por ejemplo, según el Censo de Floridablanca de 1787, La Peraleja registraba un total de 794 almas. Es decir, una afluencia equivalente a unas diez veces su población. A modo de comparación, la ciudad de Huete tenía poco más de 2.500 habitantes por aquellas fechas, de modo que aquella concurrencia habría supuesto aproximadamente el triple de esta población.
De ser así este dato, la cantidad de personas atraídas por la devoción a Nuestra Señora del Monte indicaría un ámbito de influencia que se extendía más allá de los municipios situados en los alrededores de La Peraleja.
Imagen realizada por IA
Concretamente, en el documento al que nos estamos refiriendo, se indica lo siguiente (BNE, fol. 568v.): “Nª Sª del Monte que se venera, es imagen de particular devoción así en el como en los circunvecinos, y en el día de su festividad 8 de septiembre concurren en ella 7 a 8 mil personas”.
Posteriormente, este dato vuelve a confirmarse cuando se señala lo siguiente (BNE, fol. 570v.): “Su patrona Nª Sª del Monte situada en la punta de una cumbre contigua a el pueblo que lo dominam y desde ella se registra distante como dos tiros de bala. Imagen de especial devoción así en este pueblo como en los circunvecinos que solo se saca de su trono en el día de su Natividad, y se lleva en Procesión alrededor de dicha ermita, y si por alguna necesidad grave y urgente se baja a la parroquia en cuyo día se juntan a venerarla 7 a 8 mil personas”.
Imagen de Nuestra Señora del Monte de La Peraleja. Biblioteca Nacional de España. Vázquez, grabador.
David Gómez de Mora
Cronista Oficial de La Peraleja
Referencias:
*Censo de Floridablanca. Tomo II, 1787. Instituto Nacional de Estadística.
*Montoro, J. de. (1786, 8 de diciembre).[Descripción de La Peraleja (Cuenca) y sus alrededores] [Manuscrito, 5 hojas]. Biblioteca Nacional de España, signatura MSS/7298 h. 568–572).
*Vázquez, A. (grabador). (s. f.).Nuestra Señora del Monte [Estampa]. Biblioteca Nacional de España.
El agua en Saceda del Río siglos atrás
Sabemos, por referencias tanto de vecinos que nos hablan de la situación hídrica de esta localidad a principios del siglo XX, como por testimonios de tiempos más lejanos, que no siempre fue sencillo abastecerse de agua en la pedanía de Saceda del Río.
Por aquel entonces, veremos que existían fuentes y algunas zonas concretas que como surgencias ocasionales, en determinados momentos del año eran aprovechadas. No obstante, ni su regularidad, ni tampoco su calidad, permitían que fuesen utilizadas de manera prolongada. Por ello, los vecinos, además de recurrir a aljibes o depósitos, se desplazaban fuera de este lugar para encontrar agua de mejor calidad.
Esto precisamente se recoge en un texto manuscrito de la Biblioteca Nacional de España en el que se indica, respecto al agua de Saceda del Río (fols. 623–623v.): “por razón de sus aguas salobres se padecen bastantes dolores nefríticos; de piedra y algunas hidropesias cuyos males tienen conocido a bien con el uso del agua que ance en el término del despoblado de Peñaora a una legua de distancia”.
Imagen realizada por IA
De la misma forma que ocurría en el vecino enclave de Carrascosilla, la calidad de las aguas en esta zona no era buena. Por ello, su consumo podía generar, a medio y largo plazo, problemas de salud, como los que se recogen en el referido texto, circunstancia que explicaría que sus vecinos se desplazasen hasta zonas más alejadas para obtener agua de mejor calidad.
Con el término «dolores nefríticos», el texto se refiere a dolores localizados en la región de los riñones, mientras que la expresión «de piedra» podría referirse a los cálculos urinarios que se formaban en los riñones o la vejiga, causando dolores intensos, así como dificultades para orinar. Por otro lado, el término «hidropesía» es una denominación médica antigua que designa la acumulación anormal de líquido en los tejidos o cavidades del cuerpo.
David Gómez de Mora
Cronista Oficial de Saceda del Río
Referencia:
*Gómez Barreda, F. (1788, 14 de diciembre). [Descripción y mapa de Saceda del Río, Moncalvillo del Huete (Cuenca) y sus alrededores] [Manuscrito con mapa, 4 hojas]. Biblioteca Nacional de España, signatura MSS/7298 (h. 623–626).
Piqueras del Castillo a finales del medievo
David Gómez de Mora
Cronista Oficial de Piqueras del Castillo
Referencias:
*García Luján, José Antonio. Cartulario del monasterio de Santa María de Huerta. Estudio de José Antonio García Luján. Edición facsímil. [Soria]: Monasterio de Santa María de Huerta, 1981. (Biblioteca Hortense, Serie A: Documenta, 1; Publicaciones de la Diputación Provincial de Soria, Colección Temas Sorianos, n.º 3).
*González, A. (1787, 19 de abril). Descripción de Piqueras del Castillo (Cuenca) y sus alrededores (Manuscrito). Biblioteca Nacional de España, MSS/7298 (h. 581–583).
*Instituto Nacional de Estadística. (2008). Censo de pecheros: Carlos I, 1528 (t. I).
*Jara Fuente, J. A. (2002–2003).«Que memoria de onbre non es en contrario»: Usurpación de tierras y manipulación del pasado en la Castilla urbana del siglo XV. Studia Historica. Historia Medieval, 20–21, 73–104.
*Ruiz-Checa, J. R. (2015). Torres exentas en el ámbito del Júcar medio (Cuenca): Implantación territorial y caracterización constructiva (Tesis doctoral, Universitat Politècnica de València).
*Sánchez Benito, J. M. (2013). Términos despoblados en la tierra de Cuenca: Un problema de organización del territorio y articulación social en el siglo XV. Historia. Instituciones. Documentos, 40, 327–359.








